Volodia Teitelboim


Recortes de prensa:
Volodia Teitelboim, el maestro de Ñuñoa,
que a los 80 años cumple 20
para Chile y el mund
o
Entrevista de Hugo Meneses
Foro Comunal Nº 12
junio de 1996

Conversar con Volodia Teitelboim es hablar con un maestro, una enciclopedia de la vida. Vive en Ñuñoa, comuna de conocidos artistas. Centro de la cultura, como una Atena de Santiago. ¿Coincidencia? Volodia da razones históricas y ecológicas: parte de Neruda, que fue ñuñoino de cepa, en cuya casa se reunían muchos artistas cuando Ñuñoa era más extensa y hoy, esos espacios forman otras comunas.

Así, buscando tranquilidad y paisaje agreste los artistas llegaron a Ñuñoa y desembarcaron en bagaje de su arte. A él, también le gustó Ñuñoa porque acá hay trabajadores y clase media.
Un día 17 de mayo, Volodia Teitelboim cumplió el octavo decenio y fue agasajado por moros y cristianos, dicho esto en sentido figurado. Es comunista desde los 15 años. En su día le saludaron personalidades de las más variadas tiendas políticas.

Dice, "son los hombres de convicción cristiana los que han participado en esta fraternidad". Fue un encuentro de compañeros de escuela, de amigos, de Parlamento, etc. Todos atraídos por la amistad, siendo de ideas políticas distintas, aún cuando la dictadura trató de dividirnos en buenos y malos.
¿Tuvo o tiene alguna fuente de inspiración? La pregunta deja al descubierto todo el espíritu humanista de Volodia cuando responde que esas fuentes son todas las que han revelado la grandeza humana.
Admira a todos los hombres que pasaron por la tierra y dejaron algo. Así, en América, a José Martí. En lo nuestro, poetas como Gabriela Mistral o Pablo Neruda.

¿Qué hace que el hombre escriba, aún estando copado por los compromisos? (Fue Senador y Secretario General del PC, y vaya pregunta ingenua para un escritor empedernido):
“El hombre es una unidad, por lo que la política y la literatura son elementos del mismo hombre. Política y literatura no son lo mismo, pero se juntan y son parte de un solo ser".
Queriendo hurgar en una etapa casi lejana de su vida, le pido diferencias entre un Volodia huidobriano de otro nerudiano. Dice, “son etapas de la vida. Junto a Vicente Huidobro quisimos cambiar el mundo".

Después de 15 años de ausencia, él volvía de Francia y era embajador de la nueva poesía. Fue una época intensa para un joven que deseaba cambiarlo todo. En cuanto a nerudiano, rectifica la expresión porque no es discípulo de Pablo Neruda. Lo siente como leal y entrañable amigo.
Ya que estamos embarcados y surgen Pío Baroja, Unamuno, Valle Inclán, etc. En el caso chileno, en 1938 triunfa el Frente Popular con don Pedro Aguirre Cerda y empieza una nueva fase política, sindical y cultural. Se producen transformaciones en el campo educacional y cultural: se forma la Alianza de Intelectuales de Chile, nace el Teatro Experimental de la Universidad de Chile, surge el folclor con Violeta Parra, etc. y por el sino de la época se produce la unión escritor y pueblo. Cultura y trabajador y aparecen escritores como Nicomedes Guzmán, Francisco Coloane, etc. Esa fue my época y pertenezco a ella.

A sus numerosas obras ahora agrega: “Jorge Luis Borge”
Su fama ha traspasado las fronteras de América y sus libros están traducidos al alemán, ruso, francés, inglés, etc. Le pregunto por el género literario. Le observo que casi todas sus obras tienen raíz histórica que involucran investigación. “En efecto, los géneros literarios son diferentes. La novela histórica exige en su primera fase una investigación previa. La segunda es la fase de creación, pues hay que crear un mundo vivo y es responsabilidad del autor confeccionar una trama. La biografía es más exigente aún porque requiere de un estudio profundo de todo lo relativo al individuo y de su tiempo, vivir el mundo que rodea al personaje. En cambio el ensayo, es un género literario riguroso y más propicio a la reflexión y meditación.

Al felicitarlo por la condecoración Orden al Mérito Docente y Cultural Gabriela Mistral que le otorgó recientemente el Ministerio de Educación, le recuerdo que Cuba le confirió la Orden Félix Varela, la más alta distinción en la esfera cultural de ese país. Le pido que hable de Félix Varela: “Clérigo del siglo pasado, cuando Cuba era Colonia Española. Un sacerdote con espíritu científico que aspiraba que su patria fuera independiente. Varela enseñó su pensar a los cubanos y los llamaba a estudiar. Por todo eso fue perseguido, y hoy Cuba no olvida la herencia que dejó".

¿Alguna otra distinción?
“El hombre es lo que es", dice.

La distinción es un buen estímulo, cualquiera sea. Se puede vivir sin ella, sobre todo, si no se tiene pasión por la obtenerla...”

Me despido de Volodia y él vuelve a su trabajo, como obrero en su arte. Me voy recordando una de sus frases: “Me siento joven, pero no soy un muchacho...”


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